Desde que lo conocí, siempre he admirado y envidiado a las familias que educan a sus hijos en el hogar... a lo largo de una año he podido ser una de ellas.

Creo que la educación debería estar centrada en el niño y no en el sistema, así criaríamos a niños más felices y capaces. Creo en mis hijos y quiero hacerles ver que todo es posible, que es cuestión de intentarlo.



10.10.11

Kárate

El lunes pasado empezó B sus clases de karate. Cuando llegamos había unos cuantos niños corriendo por el tatami. B no conocía a ninguno (no lo hacemos en nuestro pueblo) y me dijo que le daba algo de vergüenza, nunca se había visto "tan" solo. Durante todo el entrenamiento estuvo la puerta abierta. Yo había pensado macharme cuando empezaran, pero B me dijo que me quedara... La verdad es que le vi muy centrado y, aunque no habló mucho con nadie, salió muy contento. El martes a la mañana se despertó llorando y me dijo que no quería volver a kárate, que le dolían demasiado las piernas. Uf! llevaba dos años esperando para apuntarse... hasta que me dí cuenta que eran agujetas. El miércoles y el jueves ha vuelto. Sigue centrado pero más relajado y ya va hablando con los "compis". Se lo pasa bien y ha mi me encanta cómo les entrenan, los juegos que hacen, lo que trabajan,... Esta tarde volvemos, a ver que pasa hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada